Spring 2020 International Artist-in-Residence Program

“He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo!” – Lucas 12, 49

About the exhibition

En los Estados Unidos, Texas tiene el segundo lugar en número de iglesias y tiene dos de las megaiglesias más grandes del mundo. El estado tiene una larga historia con el cristianismo, y por ello al llegar Carlos Castro Arias a Texas visitó las Misiones en San Antonio, las iglesias pintadas en Schulenburg, y Lakewood Church, una megaiglesia en Houston.

A Castro siempre le han interesado las iglesias y la religión, y ambas han aparecido en varias formas en su trabajo. Su proyecto en Artpace, “I came to set the world on fire, and I wish it were already kindled” —Luke 12:49 (“He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo!” – Lucas 12, 49) es una respuesta al número de iglesias (“mega” o no) en Texas, además del incremento en ataques contra las iglesias en el estado en los últimos diez años. Durante su residencia y primera vez en Texas, el artista buscó explorar estos conceptos y contradicciones.

En la tradición cristiana, el fuego se utiliza como una metáfora para el dolor, pero también para la purificación, un material que se considera simultáneamente generativo y destructivo. El fuego puede verse como una alegoría para el dolor emocional y psicológico, para los pensamientos acelerados y recuerdos recurrentes que existen en el interior y consumen el cuerpo y la mente, pero también tienen el potencial de fortalecer a una persona. El fuego como un medio, además de como referente, es el denominador común entre casi todas las obras en esta exposición. Ya sea el dibujo a gran escala en la pared realizado con hollín, o la Ventana de Rosa balaceada, el fuego es una fuerza siempre presente, e invisible pero poderosa. Imágenes oscuras y perforadas del cielo y los interiores de iglesias góticas, texto de vidrio soplado conteniendo cenizas humanas, y una figura negra contemplando la imagen de una iglesia incendiándose se combinan con un video que reproduce la reverberante voz del pastor de Houston, Joel Osteen. La exposición no perpetúa una agenda u otra, sino que busca señalar al espectador varias interrogantes: cielo o infierno, aniquilación o creación, local o global, corpóreo versus espiritual, revelando las tensiones existentes entre el fervor religioso y la intolerancia.


Fotografías: Charlie Kitchen

Bajar PDF de las Notas de Galería para “He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo!” – Lucas 12, 49

Dragging
Arrows
Keyboard